Entrevista Takuri Tapia, Consejero Académico USACH.
Las elecciones de este año en la USACH marcaron un precedente en lo que concierne la participación, bordeó el 100% en su aumento. Como viene siendo la tónica en todas las elecciones universitarias de este año, la lista de los comunistas se queda fuera del gobierno estudiantil. Como no hubo mayoría absoluta habrá una segunda vuelta que se decidirá la primera quincena de enero. Lo que sí está claro son los consejeros académicos, uno de ellos es el independiente de izquierda Takuri Tapia.
Tapia es estudiante de administración pública y optó por el cargo de consejero académico porque es una silla que quiere politizar y darle la relevancia requerida para que todos los componentes del mundo universitario se sientan participe en la construcción de la orgánica que necesita la entidad. Un paso para lograr la transformación de la sociedad vía educación.
Además, el estudiante tiene claro que para el 2012 la tarea es materializar las victorias del movimiento estudiantil logradas en el 2011. En el caso de este recinto universitario se apuesta fuerte al cogobierno para lograr la ansiada educación gratuita y de calidad. Para ello el cargo de consejero académico es fundamental por su aspecto político y la incidencia en las decisiones internas.
¿Cómo se desarrolló el proceso de elecciones de este año?
En el contexto que se desarrolla va a la par con la coyuntura nacional. Se hace importante elegir una federación en un escenario de movilización de estudiante amplio. Se esperaba mucho de este momento, y en ese sentido se logró, aumentó la participación, se logró el quórum, esta vez no hubo mayoría absoluta, por ello en la segunda vuelta va haber dos listas que van a participar en las elecciones para la federación. Ahora bien, lo que viene ahora es una discusión política bien fuerte, porque hay sectores que no se sienten representados por ninguna de las dos listas.
¿Cuáles son tus motivaciones para postularte a consejero académico?
Es un cargo nuevo, que se logra luego del estatuto del 2008 y que comienza en el 2009. Al menos en el grupo que nos juntamos para darle cabida para tener un consejero, es que no se la había dado la importancia necesaria, que es darle discusión política a nivel de académicos, porque esta persona representa a los estudiantes en el consejo académico. Tiene derecho a voz y a voto; y el tercero a voz solamente. Lo que se quiere lograr es que sea un espacio de consulta para el ampliado. Es bajar esa discusión a nivel de bases y de asambleas de carreras.
¿El cargo de consejero tiene un criterio más político que la federación?
El rol que le quiero dar, es de carácter político. Porque en el año anterior, no se le daba esa relevancia, el consejero informaba sobre las becas y sería. En ese sentido no generaba discusión. Hay que darle relevancia y darle discusión política, hay que tomar resolución a nivel de universidad. Porque la universidad manda temas a discutir a las asambleas de las diferentes carreras. Entonces, el consejo tiene que tener esa capacidad para llevar esos temas al estudiantado.
¿Quieres politizar un cargo que a primera vista parece más administrativo?
Más que nada, es eso. Porque en su carácter administrativo se limitaba a entregar la información que daba el rector y no había una retroalimentación, eso es un error. El consejero académico solamente era un vehículo de la información y no el representante de los estudiantes. Ese el diagnóstico de la situación anterior y eso lo que hay que mejorar. . Cómo lo realizaremos durante este año. ¿Vía triestamentalidad efectiva? La democratización de los espacios es algo fundamental para que nosotros propongamos algo con respecto a eso. No solamente vamos a dejar expresada la demanda, sino la propuesta y como formalizamos tal demanda.
¿Cuál es esa propuesta?
Hay que dar la discusión en torno a eso. Porque hay algunos que plantean que todos participemos en torno a la triestamentalidad, pero tampoco ha existido en todas las carreras, sólo algunas lo han hecho. Había que tener claro que había que realizar un claustro de triestamentalidad a nivel resolutivo, donde participen tantos funcionarios, académicos y estudiantes de las distintas carreras. Que se puedan generar esas instancias y tomar posturas unidas. Esto en el contexto de que porcentaje le queremos dar al triestamentalidad en la toma de decisiones. Cuánto tiene que valer las decisiones de los estudiantes, funcionarios y académicos. Hay que tener esa discusión. También a nivel de cómo se elige el rector. Estamos en un nivel bastante complejo en el sentido que hay leyes que no dejan realizar esta nueva orgánica. El estatuto del 2008 se quiso lograr, pero reposa en la cámara de diputados sin que se puedan hacer cambios. ¿Trabajar en bases a la voluntad del rector y las autoridades? En ese sentido más allá de las voluntades, hay que saber ejercer los mecanismos de gestión sin que se pueda hacer, que se puedan llevar nuestras demandas y la construcción de ellas para materializarlas.
¿Consejero es más político de cara a la institucionalidad que nos rige?
Al exterior se ve mucho más la federación, van al Confech, en lo externo y mediático es más visible la federación. Sin embargo, el consejero tiene que tener relevancia en el sentido que es él quien se junta con el rector, los decanos y los académicos (por lo menos de planta). Va adquiriendo un rol más visible de cara a la interna. Lo que es fundamental a la hora de construir, pasar a construir estos espacios, en realidad tenemos que reformular todas nuestras demandas de este año y darle la forma para la construcción, es primordial para materializar las victorias de este año.
¿Cómo se trabaja esa construcción?
Lo primero es saber trabajar con los dos otros consejeros. Por lo menos, tener un eje de trabajo y no que cada uno vaya con su plan. Poder concordar en cierto eje para empezar a proponer y llegar armado cuando tomemos ese cargo. Hay que dejarlo claro. Con las federaciones va ser un sentido claro de coordinación en las discusiones que tienen que tener el ampliado y el estudiantado tienen que representar bien a la externa como la interna. Más allá de la federación que salga hay que tener bien definida esa posición. La idea es sacar si o si nuestro programa adelante y establecer las directrices para lograrlo.
¿La consejería es el paso para lograr el cogobierno?
Hay que darle relevancia para lograr esa demanda histórica. En estas elecciones se logró darle espacio a ese debate, la relevancia de alcanzar esa meta, por lo menos se logró darle importancia y ya a nivel universitario se conoce mucho más. En ese sentido, se le da la importancia que estas personas que salieron elegidas van a poder llevarnos a discutir con la rectoría y los mismos académicos, las mismas autoridades y avanzar en tomas de decisiones en conjunto. No solamente tenemos una problemática que es no poder opinar en esas decisiones. Por eso es importante generar la retroalimentación y saber cómo bajamos esa información, para que las decisiones se tomen de manera colectiva. Por ejemplo, ahora último hay despidos de funcionarios, y se prometió que no se haría, primero dijeron que eran 30 personas, resulta que son 60 y a lo mejor van a ser más. Son tomas de decisiones que se están ejecutando de las que no tenemos conocimiento. Sobre la crisis financiera de la universidad, sabíamos que el Estado había dejado de lado la universidad pública, lo poco que le queda de pública, pero también detrás de ello hubo una mala gestión por parte de nuestras autoridades que fue muy criticada. Se creó una comisión financiera que se juntó con gente de la universidad y que generó propuestas, en que se indicaba donde estaba la problemática. Se generó un avance, pero se detectaron muchos problemas tales como la tardanza en la entrega de la información. Muchas veces no se generó información, hay compañeros que se salieron de esa comisión. Acá la problemática, no es que entre más información se nos dé es mejor, sino que se tomen decisiones en conjunto y cuáles deben ser las instancias que se toman esas decisiones. De otra forma vamos a estar un pie atrás del rector y se nos estará ocultando información y eso a ningún académico, funcionario, estudiante le va gustar ese escenario.
¿Se logra la recuperación de educación estatal con un cogobierno?
No se puede lograr de otra manera. Si hablamos de la democracia que debe tener las instituciones, la gobernabilidad que debe existir, es primordial que el estudiante se empodere de las decisiones que se tomen y que los funcionarios no estén solamente hablando a fin de año del tema del reajuste, sino que estén en constante participación. Los académicos igual, hay una serie de profesores que están ahí, y hay otros que no se sienten representados por ellos, tampoco pueden elegir a los que representan en esas instancias. Y esto es porque hay una lógica que viene desde la dictadura, hay una organización que se mató, hay que recuperar una organización más de base, no podemos descansar o delegar la participación en otros, eso sería un error, es como hacemos participativo este espacio, para lograr mecanismos de presión, hay que entender que como está implantado el sistema para poder lograr nuestros objetivos no existe otra lógica que reclamar.
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